Incucai: el 76% de las personas que necesitan un trasplante espera un riñón

Así lo recordaron con motivo del día mundial de esta intervención, que se conmemora el 27 de febrero. La condición fundamental para el que lo da es que no implique riesgos para su salud.

Casi ocho de cada diez personas anotadas en la lista de espera del Incucai necesitan un trasplante de riñón, único órgano que puede donarse en vida, informó ese organismo nacional.

Según datos del Incucai, de los 7.567 inscriptos, 5.814 (el 76%) esperan un riñón y se calcula que unos 20.000 argentinos mueren por año por enfermedad renal crónica, que afecta a 4 millones de personas. Así lo detallaron sus autoridades con motivo del Día Mundial del Trasplanteque se conmemora cada 27 de febrero.

“En Argentina, la tasa de prevalencia de pacientes en diálisis es cercana a 700 por millón, mientras que la enfermedad renal en estadios prediálisis es 20 veces mayor. Esa afección es una complicación de enfermedades crónicas como diabetes e hipertensión arterial mal controladas que, con el tiempo, perjudican al riñón”, explicó a Télam José Luis Bustos, vicepresidente de Incucai.

Consultado sobre la posibilidad de donar en vida, Bustos aclaró que la condición “fundamental” es que “no implique riesgo para la persona donante”.

“El único órgano que permite la donación en vida es el riñón, aunque también pueden donarse porciones de pulmón o hígado. Es válido preguntarse entonces por qué, si puede donarse en vida, el riñón es el órgano más solicitado”, cuestionó.

Y agregó: “La primera opción siempre debiera ser el trasplante con donante fallecido, ya que no se debe someter a un riesgo potencial, por mínimo que sea, a una persona sana. Asimismo, el trasplante con donante vivo está limitado por la compatibilidad necesaria para evitar el rechazo”.

Sobre los riesgos potenciales de donar en vida, el especialista explicó que “son los habituales para toda cirugía con anestesia”, y aseguró que los donantes “son estudiados exhaustivamente antes de aceptarlos”, lo que minimiza las posibilidades de que algo salga mal.

En ese sentido, comentó que el Incucai lleva un registro del seguimiento clínico de los donantes vivos que señala que “no sufren alteraciones en su calidad de vida”.

“Para ser donante en vida es necesario tener grupo sanguíneo compatible, adecuada compatibilidad HLA (Antígenos Leucocitarios Humanos) y además realizarse la prueba donde se cruza la sangre del donante con el receptor para confirmar que no se rechacen in vitro”, detalló el vicepresidente del Incucai.

En ese contexto, se autorizó recientemente la donación renal cruzada para reducir los tiempos de espera de pacientes no compatibles con su donante, aunque “el impacto es mínimo”.

“Durante 2018 el aumento de donantes fallecidos generó casi 200 trasplantes renales más que el año anterior, mientras que sólo hubo dos trasplantes con donante cruzado”, puntualizó Bustos.

En 2018 se realizaron 701 procesos de donación, que permitieron 1.681 trasplantes de órganos. Dentro del total, hubo 1.356 trasplantes de riñón, de los que “sólo 371 fueron con un donante vivo”, detalló el Incucai.

Luego de la reglamentación en enero de este año de la ley de trasplante de órganos, más conocida como “ley Justina”, desde el organismo esperan que “se agilice ampliamente el proceso de donación de órganos en Argentina”.

“Si bien los trasplantes aumentaron en promedio un 6% por año desde el 2000 hasta la actualidad, todavía existe un déficit a la hora de combatir las necesidades del sistema”, se lamentaron.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *