Científicos del Conicet identifican droga que podría usarse en cáncer de mama y ovario

Son tipos específicos hereditarios. El equipo, en colaboración con investigadores de Alemania, EEUU y el Reino Unido se propuso identificar el blanco terapéutico para esta clase de tumores.

Científicos del Conicet, en colaboración con investigadores de Alemania, Estados Unidos y el Reino Unido, hallaron una droga que podría usarse para el tratamiento de pacientes de un tipo específico de cáncer de ovario y mama hereditario, identificados como BRCA1, el gen que falla en este tipo de tumores.

Los resultados fueron publicados en la revista científica Clinical Cancer Reseach, según informó este jueves el organismo científico argentino.

El equipo liderado por Gastón Soria, investigador adjunto del Conicet en el Centro de Investigación en Bioquímica Clínica e Inmunología, se propuso identificar algún «blanco terapéutico» para la deficiencia en los genes BRCA1 o BRCA2; es decir, encontrar la proteína sobre la que pueda ejercer su acción un fármaco para el tratamiento de estos tumores.

Con ese objetivo realizaron un análisis de centenares de drogas que pueden usarse en nuevas terapias contra los cánceres de mama y ovario, utilizando un método de screening -un análisis de alto rendimiento de drogas- que fue desarrollado por investigadores del Conicet en la Universidad de Córdoba (UNC) y que en 2018 ganó el premio UNC innova a la investigación aplicada.

La proteína que identificaron en esta investigación es la PLK1, y podría ser un blanco terapéutico para el tratamiento de este tipo de cánceres hereditarios (que tienen defectuoso el gen BRCA-1).

«Encontramos que, efectivamente, cuando se inhibe la proteína PLK1, las células mutantes para BRCA1, son muy sensibles a estos inhibidores, mucho más sensibles que una célula normal; lo cual te da eso que uno está buscando: que la droga sea selectivamente tóxica, en determinada dosis, contra la célula tumoral, y poco o nada tóxica contra la célula normal», explicó Soria en un comunicado.

«En la jerga científica se le llama letalidad sintética, -una toxicidad selectiva contra una vulnerabilidad que tiene la célula tumoral y que no tiene la célula normal. De hecho es el nombre de nuestro laboratorio -letalidad sintética en cáncer- y es nuestro principal objetivo encontrar drogas nuevas que ataquen de manera selectiva a células tumorales mediante este mecanismo», detalló.

Una vez identificado realizaron las pruebas de validación, pudieron probarlo en diferentes modelos celulares y tridimensionales, después en animales y por último realizaron un estudio de pacientes sobre una base de Estados Unidos

Del trabajo participaron, además, Élmer Fernández, investigador independiente en el CIDIE (CONICET, Universidad Católica de Córdoba); Beatriz Caputto, investigadora superior y Germán Gil, investigador adjunto, ambos del CIQUIBIC (CONICET-UNC); José Luis Bocco, investigador superior en el CIBICI; Vanesa Gottifredi del Investigadora principal del Conicet en el IIBBA, Fundación Instituto Leloir; Gerard Drewes Cellzome AG de Alemania; Kevin Madauss de GlaxoSmithKline, de los Estados Unidos; e Isro Gloger de GlaxoSmithKline del Reino Unido.

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