Nuevo circuito profesional argentino: tenis, dólares y desarrollo

¿De qué forma puede ayudar un padre para que su hijo desarrolle su carrera como tenista? Existen muchas maneras, pero el recurso principal, como en casi todos los aspectos de la vida, es el dinero.

Aun así, Juan Riquelme intentó dar un paso más y no se quedó sólo con solventar los viajes al exterior. Elaboró un proyecto para organizar 21 torneos M15, antes denominados Futures y que ahora toman nueva nomenclatura que indica que es para varones (de cualquier edad) y entregan u$s 15.000 en premios, para que Agustín Riquelme y muchos colegas de su camada puedan desarrollarse en el país.

Las cuentas parecen claras. Para poder competir en los primeros pasos profesionales, en otra nación, junto a un entrenador y abonando el alojamiento, se necesitan entre u$s 70 y 80 mil de piso, mientras que toda la gira completa en el balneario bonaerense sale alrededor de u$s 15.000. Por eso Riquelme comenzó a trabajar hace un año y medio en la posibilidad de organizar estos campeonatos de la ITF, cuyo costo, le confesó a ámbito.com, varían entre u$s 22 y 25 mil.

Estos torneos se desarrollan en el Tennis Ranch de Pinamar, en bloques de tres (comenzaron el 18 de marzo) y cuentan con una pre qualy y una clasificación. La semana pasada terminó el primer conjunto que tuvo al bonaerense Hernán Casanova como bicampeón inicial y al brasileño Pedro Sakamoto como tercer ganador.

“En lo deportivo estoy muy contento, fue casi un año y medio muy duro de trabajo. Yo le pongo un 7 porque soy perfeccionista y hay cosas para mejorar, como el estado de las canchas, algo más la parte del restaurante. Lo más difícil es la parte económico-financiera, que es un factor externo a nosotros”, contó Riquelme.

El organizador del M15 Pinamar Tour recordó que al momento de finalizar el calendario, hace casi un año, el dólar estaba $ 17,90, y al poco tiempo subió hasta $ 40. Hoy, con un precio aun mayor, las cosas se hicieron cada vez más difíciles.

“En la proyección del negocio nos impactó muy mal, porque la pre qualy es el sostén más fuerte de estructura de los torneos. Los chicos que la juegan pagan u$s 400 la semana del alojamiento completo con las cuatro comidas más la inscripción del torneo. En ese momento eran $ 8.000, ahora son 18.000. Es una preocupación a futuro porque estamos al límite de las posibilidades, necesitamos aumentar la cantidad de jugadores”, elaboró quien es dueño de una consultora económica.

La base del modelo de estos torneos se tomó de plazas como Turquía, Túnez y, más recientemente, México. Una misma sede (como es Pinamar) albergan una gran cantidad de certámenes que ofrecen hotelería y canchas en el mismo sitio. La semana previa se juega la pre qualy, que es abierta tanto en cantidad de tenistas como de nacionalidades. Cuantos más inscriptos, mayor presupuesto.

En aquellos países, las realidades económicas son diferentes, tanto por la estabilidad monetaria como por las ayudas de federaciones, entidades y hasta comités olímpicos. Riquelme aceptó el delicado momento que vive la Asociación Argentina de Tenis, hoy carente de recursos debido a su frágil situación financiera.

“Trabajo mucho con Martín Vassallo Argüello, Mariano Zabaleta, Martín Jaite. Están más involucrados que antes. También es una realidad que la asociación está trabajando en conseguir recursos, porque no los tiene, entonces la ayuda es limitada. Desde lo deportivo sí nos sentimos apoyados. Nosotros creamos las categorías Sub 19 y Sub 25 que generan becas para Pinamar”, describió.

Todo esto surge en el marco de la actualización en el paso de los juniors a las categorías profesionales: el ITF World Tour Tennis. Los rankings fueron desdoblados y existe uno de la federación internacional y otro de la ATP, por lo que no todos los certámenes entregan puntos para el circuito mayor.

A raíz de un subsidio que el ente mundial entregará a la Argentina, el séptimo torneo que organizará Riquelme se transformará en un M25 (aumenta su premio en u$s 10.000) y otorgará puntos ATP. Pese a esto, la desconfianza en los cambios propuestos por ITF aumentó debido a nuevas modificaciones surgidas a pocas semanas del inicio del año.

La intención del organizador del circuito de Pinamar es involucrarse también en el tenis femenino y podría surgir la posibilidad de organizar un W15 a futuro, sumado a los planes de la AAT de potenciar las lastimadas bases de mujeres. “Para todo, siempre, la posibilidad es la misma: hay que tener recursos. Otra cosa que falta son leyes impositivas que ayuden a que sea más fácil que las empresas quieran colaborar con el deporte”, criticó.

Riquelme reconoció que sería más fácil conseguir los medios para que Agustín, su hijo, compita en el exterior, aunque su elección es brindar una plataforma para los más jóvenes del tenis argentino y con intención de llegar a producir dos Challengers.

“Hay momentos en los que se hace muy duro, que me pregunté con qué necesidad me metí en esto. Pero hoy por hoy, si no tenemos esto en el país, una temporada en este nivel, con alojamiento, entrenador y demás, compitiendo en el exterior cuesta u$s 70 u 80 mil de piso. Sosteniendo la estructura de Pinamar, lo pueden hacer con u$s 15 mil toda la gira”, analizó.

Pese a las tormentas económicas y las flotaciones cambiarias, Riquelme sigue apostando a que los próximos 18 M15 de Pinamar sean un éxito. Mientras, entre nubes monetarias, su sueño es bien claro: “Me gustaría entregarle algún premio a mi hijo, ojalá como campeón”.

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