Boca empató con Liga de Quito y está en semis, pero sufrió con las lesiones

Igualaron 0-0 en la Bombonera y el «Xeneize» sacó rédito del 3-0 logrado en Ecuador. Salvio y Ábila salieron debido a diferentes dolencias. River o Cerro Porteño, el próximo rival del elenco que conduce Alfaro.

Boca Juniors logró este miércoles la clasificación a las semifinales de la Copa Libertadores en lo que fue más una conformación que otra cosa, ya que en el partido de ida le había ganado por 3 a 0 a Liga de Quito en la capital ecuatoriana, pero el 0-0 le terminó resultando bastante caro porque se retiraron lesionados Eduardo Salvio y Ramón Ábila que, como mínimo, se perderán el Superclásico con River Plate de este domingo.

Las lesiones, para ambos lados, fueron las que terminaron acaparando el interés de la noche dada la chatura del partido, ya que en los ecuatorianos el que peor la pasó fue el defensor Christian Cruz, que sufrió una luxo fractura en el tobillo derecho cuando sobre la media hora del primer tiempo se le clavó el botín en el césped al estirarse para bloquear con la pierna izquierda un disparo al arco de Carlos Tevez.

El otro lesionado en los quiteños fue el volante Jordy Alcívar cuando promediaba el segundo período y ya todo estaba resuelto y lo único que esparaban los protagonistas era el todavía lejano pitazo final del árbitro brasileño Wilton Sampaio.

Claro que para los hinchas de Boca la historia se había terminado mucho antes, y por entonces todo apuntaba al partido del domingo con River y el reclamo por una victoria en el Monumental, tratando de empezar a lamerse las heridas de la final copera perdida en Madrid el año pasado.

El único que parecía no estar en esa sintonía y jugaba el partido que correspondía era el pampeano Nicolás Capaldo, que jugaba, recuperaba y corría como si el 3-0 de la semana pasada en los 2.850 metros de altura de Quito nunca hubiese existido.

De tanto fervor se lesionó el tobillo derecho y también debió irse del campo prematuramente, cuando restaban más de 10 minutos, para que debutara en una Copa Libertadores el italiano Daniele De Rossi.

Por eso en el tramo final del encuentro lo único que importaba era que el arquero Esteban Andrada volviera a terminar con la valla invicta, ya que si la mantiene durante los tres minutos iniciales del partido del domingo ante River, que será el primero ante los «Millonarios» después de la mencionada final perdida en el Santiago Bernabéu, habrá superado los 781 seguidos de imbatibilidad del célebre Antonio Roma.

Ese récord puede ser un buen comienzo de Superclásico para los boquenses, pero sus hinchas piensan más en el final de este partido que en el principio, mientras miran en el horizonte un eventual cruce en semifinales para octubre si es que River también se clasifica el jueves en Asunción, cuando intente hacer valer el 2-0 conseguido en la ida frente a Cerro Porteño en el estadio Monumental.

Pero los lesionados seguramente le abrirán un asterisco de cuestionamiento a Gustavo Alfaro, cuando se plantee el interrogante respecto de si era necesario utilizar a todos los titulares para este encuentro cuando la clasificación estaba prácticamente consumada.

Es que salvo otro jugador con un lesión muscular como Salvio y Ábila, tal fue el caso de Mauro Zárate, al que reemplazó Carlos Tevez, otra de las figuras boquenses, jugaron la revancha los mismos que ganaron en Quito y que seguramente Alfaro tenía también en mente para el Superclásico del domingo.

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