LA TENSIÓN Y EL EQUILIBRO ENTRE LA SALUD Y LA ECONOMÍA

POR: HUGO CAMACHO
FILOSOFO

El día viernes 27 de Marzo, los argentinos salieron de sus hogares, algunos, en búsqueda del cobro de sus haberes, y otros tantos más en búsqueda de ayuda económica, por el agotamiento de sus ahorros y stock de mercadería, lo que fue evidenciado y comunicado por los diversos medios de comunicaciones, entre los cuales se podían visualizar las imágenes de largas filas en los distintos cajeros automáticos del país y en los Supermecados.

Es indudable que existen dos miradas epistemológicas enfrentadas en la primera etapa de esta pandemia mundial, ocasionado por el virus llamado Coronavirus, técnicamente COVID – 19. Entre aquellos que sostienen la importancia de la salud sobre la economía y otros de la economía sobre la salud, lo que se pudo observar en los distintos líderes del mundo.

Por su parte, como en todas las posturas epistemológicas, existe una tercera posición, que consiste en el dialogo entre ambas ciencias, buscando el equilibro entre las miradas extremas. Lo cual se trata del respeto de la propia naturaleza del ser, de la naturaleza de la cosa, lo que es una unidad sustancial, como lo es la sustancia y el accidente, ya que, el hombre de naturaleza metafísica, de esencia y forma, como lo define Aristóteles: hombre de naturaleza sustancial de alma y cuerpo. Y siendo aquí el centro de todo esto el hombre, que es el estudio de la ciencia, es que debemos comprender que, esta tercera postura epistemológica es el camino para encontrar la solución de esta confrontación.

La primicia lógica es no perder la visión critica y el equilibrio para poder analizar la diversidad que tiene la realidad, con el objetivo de evitar equivocarnos, es por ello la importancia del sentido común y la necesidad de no apartarnos de este.

Desde la filosofía económica planteamos este equilibrio, este diálogo que tiene que existir entre ambas ciencias, y no entrar en la tensión de miradas que confronten a la salud y a la economía. En razón de que no se estaría haciendo el uso adecuado del sentido común, yendo en contra de la naturaleza del ser y de la realidad. Lo correcto seria respetar la diversidad en la unicidad, mediante el diálogo y equilibrio de ambas ciencias.

Es claro que para salir de esta situación no debemos agudizar los enfrentamientos entre ambas ciencias, la fáctica formal, como lo es la salud y la economía, como ciencia social.

Hay que buscar el equilibrio porque no estamos ante una lucha entre la economía y la vida. Porque como dicen los economistas, de la economía viven los pobres y de la riqueza viven los ricos.

Lo que nos toca transitar es una situación muy delicada, por haberse planteado de entrada este enfrentamiento entre la vida y la economía. Una mirada equivocada, contradictoria, dialéctica y confrontativa. Es por ello que encontrar un equilibrio entre ambas ciencias es sumamente necesario para encontrar una solución. La gente tiene que comer para poder seguir viviendo, se puede seguir con la cuarentena, es claro que sí, ahora hay que ver como se tiene que seguir con el aparato productivo, no se puede parar la economía al 100%, es decir, la producción como primera cadena, es una falta de sentido común. En la actualidad, en Argentina, el Estado se hace cargo en forma directa e indirecta de 18 millones de argentinos, mientras que a la vez existen 12 millones de argentinos del sector privado formal, que hoy se encuentran jaqueados por la paralización de la economía. Dentro de esos 18 millones de argentinos, se encuentra la economía popular e informal que son los que no reciben de forma directa una ayuda del Estado, este sector es el mas delicado, el mas vulnerable y si a esto se le suma los 12 millones del sector privado formal, nos encontramos ante una situación peligrosa.

Hoy desde la salud se esta hablando de un test universal (medir temperatura y hacer los reactivos para los análisis del Coronavirus) y de cuarentena, que fueron puestos en práctica por países como Japón, Corea del Sur, Singapur y China, los que ya están saliendo de esta crisis.

La cuarentena no basta para estas circunstancias, porque de este modo paralizamos la economía y producimos nuevos problemas con consecuencias sociales graves. Este es el dialogo, el equilibrio que tiene que encontrar el hombre entre la salud y la economía.

Se debe organizar urgente la economía, algunos tienen que estar al frente de la batalla combatiendo el virus, otros trabajando en los sectores de la producción, y otros, la clase pasiva haciendo la cuarenta. Por eso hay que declarar una economía de guerra, se dijo que estamos en guerra, por eso hay que declararla, se deben implementar 4 o 5 medidas económicas, como ser, administrar bien al sector externo declarando su emergencia; administrar los dólares que tiene la argentina producto de la diferencia entre sus importaciones y exportaciones. Esto no es un problema monetarista, es un problema de plata en la economía argentina, es un problema de producción, de oferta, hay que poner la economía en marcha, poner a trabajar el aparato productivo, porque puede ocurrir que tengamos la plata, los billetes, pero si no tenemos los bienes, estamos en un problema, es decir, tendremos el dinero, pero no los bienes que comprar. Debemos salir de esta mirada epistemológica monetarista, porque con esta mirada vamos a tener problemas de precios, de inflación. Debe existir mas oferta que demanda, la economía tiene que ponerse a trabajar, producir los bienes y servicios que necesitamos y la oferta tiene que ser superior a la demanda o equilibrada. La plata o el dinero, como dicen los monetaristas, no es lo primero, es necesario producir alimentos, medicamentos, energía y logística. Esta crisis mundial para la Argentina, es una gran oportunidad para lograr soluciones históricas, y estructurales. La economía es trabajo y no mercado únicamente, es la oportunidad de Argentina de cambiar su matriz productiva. Hoy estamos ante un gran paradigma mundial de la economía. De seguir la economía mundial paralizada podemos ir a un crack financiero de todo el sistema mundial. Pero esto es otro análisis que lo trataremos en otra oportunidad.

Es necesario que en la Argentina se trabaje la producción y la logística, entre las medidas macroeconómicas se de apuntar a la producción de la energía, medicamento, alimentos, y logística. Y desde estos sectores ir ordenando la economía en su totalidad.

Tiene que quedar en claro que planificar la economía se hace desde la oferta y la producción y no desde la demanda, de lo contrario, el gran problema será el de los precios e inflación.

Por todo esto, es que, desde la filosofía económica, debemos articular y equilibrar la ciencia de la salud y de la economía y no confrontarla.

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